
Durante cinco horas, vuestro objetivo ya no será una reunión, un informe o una pantalla. Será crear algo juntos.
Una experiencia gastronómica donde aparecen coordinación, comunicación, decisiones, pequeños retos y una recompensa final que todos comparten.
5 horas · De 5 a 8 personas · Tegueste
En una cocina hay tiempos, ingredientes, decisiones y un resultado que solo aparece cuando las personas se coordinan. Aquí nadie viene a escuchar teoría. Vienen a vivirla.
Un objetivo común obliga a coordinar tareas y sumar capacidades.
Para avanzar necesitan explicar, escuchar y pedir de otra manera.
Todos están aprendiendo algo nuevo, así que las jerarquías habituales pierden peso.
Cocinar y compartir lo elaborado convierte el reto en un recuerdo agradable.

Cuéntame cuántas personas sois y qué fecha tenéis en mente.
Yo me encargo de preparar el resto.